En el marco de la actual política educativa peruana, sumergida desde hace mucho tiempo en una crisis científica y moral, se da una ley en la que los profesionales puedan ejercer la docencia sin colegiarse, o en el peor de los casos, sin pedagogía.
Claro que ha habido diversas reacciones, especialmente de aquellos quienes de verdad ejercen la docencia y llegando todos ellos a la misma conclusión: esta ley es lesiva para el desarrollo de la educación.
Por su parte, el ex decano de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, dio su opinión en aquel momento, publicándolo en los diversos medios de comunicación escrita con el título ¿En manos de quien estamos?
Este comunicado se refiere a la educación como principal medio del desarrollo de la sociedad, en la que el profesor es el encargado de crear conciencia y formar a seres humanos. Para ello se sirve de varios ejemplos, como el de Albert Einstein o de Ortega y Gasset.
Si bien un profesional sabe la materia, cuenta bastante, pero saber transmitirla de forma entendible y llena de valores para el aprovechamiento del ser humano, es un reto mucho mayor. Esta última característica expone la virtud principal del maestro.
Otro punto citado es el alicaído nivel del currículo escolar de nivel tanto primario o secundario, criticando la falta de especialistas en determinados temas en cursos como Ciencia Tecnología y Ambiente, que demanda un biólogo, químico y un físico y que las escuelas no las tienen.
Para crear una ley tan lesiva como esta y pretender destruir otra, como la ley 25231, ley que crea el Colegio de Profesores del Perú y que es paso obligatorio de todo docente para así poder ejercer su profesión, no es nada raro en un país en crisis. Cabe recordar que esta ley fue creada en el primer gobierno de Alan García.
"...Si se resucitase un médico del siglo XIX, se sentiría perdido; pero si se resucitase a un profesor de este mismo siglo, todavía podría dar una clase.."
miércoles, 14 de julio de 2010
Ley 29510
El gobierno lanzó la ley 29510, el día 10 de marzo del 2010, la cual les remito a continuación:
LEY N° 29510
Artículo 1.- Objetivo de la ley
Establécese la no exigencia del requisito de colegiación normado en la Ley número 25231, Ley que crea el Colegio Profesional de Profesores del Perú, a los profesionales con título universitario distinto de los profesionales titulados en educación, que ejercen la docencia en áreas afines a su especialidad en las instituciones educativas públicas y privadas y de alternancia en zonas rurales, conforme a lo establecido en el artículo 58 de la Ley núm. 28044, Ley General de Educación.
Artículo 2.- Régimen especial
Reconócese un régimen especial para el ejercicio de la docencia en el sector privado, en forma temporal, a los profesionales universitarios extranjeros exceptuándolos del requisito de colegiación, establecido en la Ley núm. 25231, Ley que crea el Colegio Profesional de Profesores del Perú, y promuévase el intercambio y transferencias de conocimientos y técnicas pedagógicas de profesionales del exterior a favor de las instituciones educativas del país. Los títulos de los profesionales extranjeros se revalidan conforme a ley de la materia.
Artículo3.- Requisitos:
Los profesionales universitarios extranjeros que temporalmente presten servicio de enseñanza en la educación básica del sector privado deben cumplir con los siguientes requisitos:
a) Que el título profesional o el grado académico que ostenten les permita ejercer la docencia en su país de origen.
b) Que el centro educativo en el cual presten servicio asuma la responsabilidad de su idoneidad profesional y moral.
Artículo 4.- Vigencia de la norma
La presente norma entra en vigencia el día siguiente de su publicación.
LEY N° 29510
Artículo 1.- Objetivo de la ley
Establécese la no exigencia del requisito de colegiación normado en la Ley número 25231, Ley que crea el Colegio Profesional de Profesores del Perú, a los profesionales con título universitario distinto de los profesionales titulados en educación, que ejercen la docencia en áreas afines a su especialidad en las instituciones educativas públicas y privadas y de alternancia en zonas rurales, conforme a lo establecido en el artículo 58 de la Ley núm. 28044, Ley General de Educación.
Artículo 2.- Régimen especial
Reconócese un régimen especial para el ejercicio de la docencia en el sector privado, en forma temporal, a los profesionales universitarios extranjeros exceptuándolos del requisito de colegiación, establecido en la Ley núm. 25231, Ley que crea el Colegio Profesional de Profesores del Perú, y promuévase el intercambio y transferencias de conocimientos y técnicas pedagógicas de profesionales del exterior a favor de las instituciones educativas del país. Los títulos de los profesionales extranjeros se revalidan conforme a ley de la materia.
Artículo3.- Requisitos:
Los profesionales universitarios extranjeros que temporalmente presten servicio de enseñanza en la educación básica del sector privado deben cumplir con los siguientes requisitos:
a) Que el título profesional o el grado académico que ostenten les permita ejercer la docencia en su país de origen.
b) Que el centro educativo en el cual presten servicio asuma la responsabilidad de su idoneidad profesional y moral.
Artículo 4.- Vigencia de la norma
La presente norma entra en vigencia el día siguiente de su publicación.
domingo, 11 de julio de 2010
Uso de las mayúsculas. Resumen.

No es malo, a la hora de escribir, recordar ciertas reglas. Aquí les traigo algunas sobre el uso de las mayúsculas. Estas son dadas por la RAE en la última edición de la Ortografía de la lengua Española de 1999.
La letra mayúscula es aquella que se escribe de mayor tamaño y en forma distinta a la minúscula. Se escribe con mayúscula teniendo en cuenta lo siguiente:
Que las letras mayúsculas no están exentas de la tilde. Se ponen según las reglas. Ejemplos: PERÚ, Ítaca.
En palabras que empiecen con dígrafos, como la ll, ch o gu y qu ante e, i, solo se escribirá en mayúscula la letra inicial. Ejemplos: Chávez, Llorente, Guido, Quiroz.
Las letras i y j mayúsculas se escribirán sin punto. Ejemplos: Rashid, Irma, Juan.
En ocasiones se emplea la mayúscula para destacar palabras o frases enteras de un escrito. Se hace de las siguientes maneras:
Para indicar el titulo en la portada de un libro, sus divisiones interiores y en las inscripciones monumentales. Ejemplos: YO, CLAUDIO, LA CIUDAD Y LOS PERROS.
En las siglas y acrónimos. Ejemplos: ONU, FAO, UNMSM.
En los títulos de los diarios y revistas. Ejemplos: CORREO, EL COMERCIO, LA REPÚBLICA.
En la numeración romana. Se usa para significar el numero ordinal con los que se distinguen las personas del mismo nombre (reyes o papas), sea Martin V, Felipe III, Enrique VIII, Paulo VI; el número de cada siglo, como siglo XX o siglo XVII; el de un tomo, libro, parte, canto, capítulo, ley, clase y otras divisiones, como páginas numeradas en los prólogos y principios de un volumen, aunque algunas impresores utilizan letras minúsculas, como xvi, xvii, etc.
En los textos administrativos y jurídicos, va con mayúscula el verbo o los verbos que presentan el objetivo fundamental del texto. Ejemplos: CERTIFICA, CONCLUYE, SOLICITA.
El uso de mayúsculas se rige por la posición que ocupa la palabra, por la puntuación, su condición o su categoría y por otras circunstancias.
• En la puntuación:
La primera palabra que vaya precedida por el punto. Ejemplos: Vine, vi, vencí. Esto lo dijo Julio César.
La palabra que sigue a los puntos suspensivos, cuando encierran un enunciado. Ejemplos: Tal vez… No, definitivamente no.
La palabra precedida por un signo de interrogación. Ejemplos: ¿Quién es? Quienquiera que sea no le abras.
La que va después de dos puntos, siempre que formule un encabezado. Ejemplo: Querida mamá: Te escribo para decirte… o que reproduzca palabras textuales. Ejemplo: Juan dijo: “De acuerdo, me apresuraré”.
En la condición: En la función de la condición o categoría. Por ello, se escribe con mayúscula todo nombre propio.
o Nombre de persona, animal o cosa singularizada. Ejemplos: José, César, Octavio, Fido, Lucero, Babieca.
o Nombres Geográficos: Perú, Lima, Andes. Cuando un artículo forma parte del nombre oficial, las dos llevan mayúscula. Ejemplos: La Plata, La Habana, La Libertad.
o Apellidos: Pérez, Rodríguez, Pelayo, Zavaleta.
o Constelaciones, planetas, estrellas, galaxias o astros. Ejemplos: Andrómeda, Leo, Ganimedes. Esta regla se exceptúa cuando no se refieren directamente a ellos como astros. Ejemplo: Juan irá a tomar el sol.
o Nombre de los signos zodiacales. Ejemplos: Cáncer, Virgo, Sagitario, Géminis. Y todos los nombres que aluden a su principal característica. Ejemplo: Gemelos (por Géminis), Cangrejo (por Cáncer).
o Los puntos cardinales explicados explícitamente. Ejemplo: Si la brújula indica el Sur, iremos allí.
o Nombres de festividades. Corpus Christi, Pentecostés, Año Nuevo.
o Nombre de divinidades: Alá, Jehová, Dios, Juno.
o Libros sagrados: Biblia, Corán, Avesta.
o Atributos divinos: Todopoderoso, Inmaculado, Transverberación.
o Órdenes religiosas: Dominicos, Jesuitas, Mercedarios.
o Marcas comerciales: Sporade, Inca Kola.
Si los nombres propios se usan como comunes, se deben escribir con minúscula.
• En otras circunstancias:
o Sobrenombres: el Grande, el Conquistador, el Bueno.
o Por ser hecho religiosos: la Anunciación, la Reforma, el Cisma.
o Los sustantivos y/o adjetivos que componen el nombre de instituciones, organismos, partidos políticos: Biblioteca Nacional, Colegio de Bellas Artes, Partido Popular Cristiano.
o Los nombres cuando significan entidad colectiva como organismo determinado. Ejemplos: el Congreso, la Universidad, la Magistratura.
o La primera palabra del título de cualquier obra. Ejemplos: La casa verde, La palabra del mudo, Ese puerto existe.
o Nombres de las disciplinas científicas, como tales: Filosofía, Historia, Psicología.
o Primeros nombres latinos de las especies animales y plantas. Ejemplos: Felis leo, Pimpinella anisum.
También se escribe con mayúscula los nombres de entidades consideradas absolutas. Ejemplos: la Ley, la Paz, el Orden, la Tolerancia. Pero en minúscula si se refiere como sustantivos normales.
También se escribe con mayúscula:
• Los nombres de fechas históricas, épocas, movimientos religiosos, políticos o culturales. Ejemplos: la Hégira, la Independencia, la Escolástica, el Renacimiento.
• Los pronombres en alusión a divinidades.
• Conceptos religiosos: el Paraíso, Purgatorio, Infierno.
En ocasiones, el uso de mayúscula se debe a aspectos expresivos, como por ejemplo:
• Los títulos, cargos, nombres de dignidades como Rey, Papa, Presidente, Ministro, Congresista. Pero se escriben con minúscula cuando acompañan el nombre propio que le corresponde. Ejemplo: Llegará el rey Juan Carlos. El ministro de Salud. O también se escriben cuando se use en sentido genérico. Ejemplo: el rey, el papa, la reina.
• En algunas palabras de tipo publicitario o afín.
La letra mayúscula es aquella que se escribe de mayor tamaño y en forma distinta a la minúscula. Se escribe con mayúscula teniendo en cuenta lo siguiente:
Que las letras mayúsculas no están exentas de la tilde. Se ponen según las reglas. Ejemplos: PERÚ, Ítaca.
En palabras que empiecen con dígrafos, como la ll, ch o gu y qu ante e, i, solo se escribirá en mayúscula la letra inicial. Ejemplos: Chávez, Llorente, Guido, Quiroz.
Las letras i y j mayúsculas se escribirán sin punto. Ejemplos: Rashid, Irma, Juan.
En ocasiones se emplea la mayúscula para destacar palabras o frases enteras de un escrito. Se hace de las siguientes maneras:
Para indicar el titulo en la portada de un libro, sus divisiones interiores y en las inscripciones monumentales. Ejemplos: YO, CLAUDIO, LA CIUDAD Y LOS PERROS.
En las siglas y acrónimos. Ejemplos: ONU, FAO, UNMSM.
En los títulos de los diarios y revistas. Ejemplos: CORREO, EL COMERCIO, LA REPÚBLICA.
En la numeración romana. Se usa para significar el numero ordinal con los que se distinguen las personas del mismo nombre (reyes o papas), sea Martin V, Felipe III, Enrique VIII, Paulo VI; el número de cada siglo, como siglo XX o siglo XVII; el de un tomo, libro, parte, canto, capítulo, ley, clase y otras divisiones, como páginas numeradas en los prólogos y principios de un volumen, aunque algunas impresores utilizan letras minúsculas, como xvi, xvii, etc.
En los textos administrativos y jurídicos, va con mayúscula el verbo o los verbos que presentan el objetivo fundamental del texto. Ejemplos: CERTIFICA, CONCLUYE, SOLICITA.
El uso de mayúsculas se rige por la posición que ocupa la palabra, por la puntuación, su condición o su categoría y por otras circunstancias.
• En la puntuación:
La primera palabra que vaya precedida por el punto. Ejemplos: Vine, vi, vencí. Esto lo dijo Julio César.
La palabra que sigue a los puntos suspensivos, cuando encierran un enunciado. Ejemplos: Tal vez… No, definitivamente no.
La palabra precedida por un signo de interrogación. Ejemplos: ¿Quién es? Quienquiera que sea no le abras.
La que va después de dos puntos, siempre que formule un encabezado. Ejemplo: Querida mamá: Te escribo para decirte… o que reproduzca palabras textuales. Ejemplo: Juan dijo: “De acuerdo, me apresuraré”.
En la condición: En la función de la condición o categoría. Por ello, se escribe con mayúscula todo nombre propio.
o Nombre de persona, animal o cosa singularizada. Ejemplos: José, César, Octavio, Fido, Lucero, Babieca.
o Nombres Geográficos: Perú, Lima, Andes. Cuando un artículo forma parte del nombre oficial, las dos llevan mayúscula. Ejemplos: La Plata, La Habana, La Libertad.
o Apellidos: Pérez, Rodríguez, Pelayo, Zavaleta.
o Constelaciones, planetas, estrellas, galaxias o astros. Ejemplos: Andrómeda, Leo, Ganimedes. Esta regla se exceptúa cuando no se refieren directamente a ellos como astros. Ejemplo: Juan irá a tomar el sol.
o Nombre de los signos zodiacales. Ejemplos: Cáncer, Virgo, Sagitario, Géminis. Y todos los nombres que aluden a su principal característica. Ejemplo: Gemelos (por Géminis), Cangrejo (por Cáncer).
o Los puntos cardinales explicados explícitamente. Ejemplo: Si la brújula indica el Sur, iremos allí.
o Nombres de festividades. Corpus Christi, Pentecostés, Año Nuevo.
o Nombre de divinidades: Alá, Jehová, Dios, Juno.
o Libros sagrados: Biblia, Corán, Avesta.
o Atributos divinos: Todopoderoso, Inmaculado, Transverberación.
o Órdenes religiosas: Dominicos, Jesuitas, Mercedarios.
o Marcas comerciales: Sporade, Inca Kola.
Si los nombres propios se usan como comunes, se deben escribir con minúscula.
• En otras circunstancias:
o Sobrenombres: el Grande, el Conquistador, el Bueno.
o Por ser hecho religiosos: la Anunciación, la Reforma, el Cisma.
o Los sustantivos y/o adjetivos que componen el nombre de instituciones, organismos, partidos políticos: Biblioteca Nacional, Colegio de Bellas Artes, Partido Popular Cristiano.
o Los nombres cuando significan entidad colectiva como organismo determinado. Ejemplos: el Congreso, la Universidad, la Magistratura.
o La primera palabra del título de cualquier obra. Ejemplos: La casa verde, La palabra del mudo, Ese puerto existe.
o Nombres de las disciplinas científicas, como tales: Filosofía, Historia, Psicología.
o Primeros nombres latinos de las especies animales y plantas. Ejemplos: Felis leo, Pimpinella anisum.
También se escribe con mayúscula los nombres de entidades consideradas absolutas. Ejemplos: la Ley, la Paz, el Orden, la Tolerancia. Pero en minúscula si se refiere como sustantivos normales.
También se escribe con mayúscula:
• Los nombres de fechas históricas, épocas, movimientos religiosos, políticos o culturales. Ejemplos: la Hégira, la Independencia, la Escolástica, el Renacimiento.
• Los pronombres en alusión a divinidades.
• Conceptos religiosos: el Paraíso, Purgatorio, Infierno.
En ocasiones, el uso de mayúscula se debe a aspectos expresivos, como por ejemplo:
• Los títulos, cargos, nombres de dignidades como Rey, Papa, Presidente, Ministro, Congresista. Pero se escriben con minúscula cuando acompañan el nombre propio que le corresponde. Ejemplo: Llegará el rey Juan Carlos. El ministro de Salud. O también se escriben cuando se use en sentido genérico. Ejemplo: el rey, el papa, la reina.
• En algunas palabras de tipo publicitario o afín.
sábado, 10 de julio de 2010
Comentario sobre Don Quijote. Primera Parte.

El Quijote es una de las mayores obras de más trascendencia dentro de la literatura española y en lengua castellana. Acabo de leer solo la primera parte y publicaré un comentario apenas termine la segunda, que va en proceso.
En este primer comentario sobre la primer parte del Quijote, quisiera hacer referencia a algunos aspectos que me agradaron a sobremanera.
La introducción. Es una ironización en cuanto a los gustos refinados, que tanto pululaban en esa época. Cervantes comienza la historia de Don Alonso Quijano, que por tanto leer libros de caballería, no solo había perdido parte de su fortuna, sino el juicio. Esto lo llevará a buscar aventuras por los lugares de España. Comenzará por tener tropiezos, como no tener un buen nombre para él o su caballo, que superará en una semana. Cervantes hace una gran narración de esta parte:
“Fue luego a ver a su rocín, y aunque tenía más cuartos que un real, y más tachas que el caballo de Gonela, que tantum pellis, et ossa fuit, le pareció que ni el Bucéfalo de Alejandro, ni Babieca el del Cid con él se igualaban. Cuatro días se le pasaron en imaginar qué nombre le podría: porque, según se decía él a sí mismo, no era razón que caballo de caballero tan famoso, y tan bueno él por sí, estuviese sin nombre conocido; y así procuraba acomodársele, de manera que declarase quien había sido, antes que fuese de caballero andante, y lo que era entones: pues estaba muy puesto en razón, que mudando su señor estado, mudase él también el nombre; y le cobrase famoso y de estruendo, como convenía a la nueva orden y al nuevo ejercicio que ya profesaba: y así después de muchos nombres que formó, borró y quitó, añadió, deshizo y tornó a hacer en su memoria e imaginación, al fin le vino a llamar ROCINANTE, nombre a su parecer alto, sonoro y significativo de lo que había sido cuando fue rocín, antes de lo que ahora era, que era antes y primero de todos los rocines del mundo. Puesto nombre y tan a su gusto a su caballo, quiso ponérsele a sí mismo, y en este pensamiento, duró otros ocho días, y al cabo se vino a llamar DON QUIJOTE, de donde como queda dicho, tomaron ocasión los autores de esta tan verdadera historia, que sin duda se debía llamar Quijada, y no Quesada como otros quisieron decir. Pero acordándose que el valeroso Amadís, no sólo se había contentado con llamarse Amadís a secas, sino que añadió el nombre de su reino y patria, por hacerla famosa, y se llamó Amadís de Gaula, así quiso, como buen caballero, añadir al suyo el nombre de la suya, y llamarse DON QUIJOTE DE LA MANCHA, con que a su parecer declaraba muy al vivo su linaje y patria, y la honraba con tomar el sobrenombre della.”
De esa manera, en esta primera parte saldrá en dos oportunidades.
En la primera salida se aventura solo y es regresado malherido. Luego, convence a un labrador llamado Sancho Panza para que lo acompañe, ofreciéndole el gobierno de una ínsula o un rico botín. Este, que es ingenuo, le cree y lo acompaña.
En su segunda salida, el caballero va junto con su escudero. Pasarán las más inverosímiles aventuras: se topan con un cuerpo muerto, se pelean con unos cabreros, Don Quijote se enfrenta a los molinos de viento, etc. Un punto a resaltar es el gran genio de Cervantes al introducir pequeñas novelas en paralelo al relato original., que bien podrían desarrollarse por sí solas. Ahí están por ejemplo la novela de la pastora Marcela, la del curioso impertinente y la Historia de Cardenio, que es la más extensa, juntando los sucesos posteriores, de esta primera parte.
Hay que mencionar, y con justicia, la participación de los amigos de Don Quijote: el Cura y el Barbero, quienes harán lo imposible para traerlo de nuevo. Operan de tal modo que consiguen su objetivo, ayudados por las circunstancias.
Otro punto importante es la doble autoría, que por ratos hasta desconcierta sobre el verdadero autor. Se menciona a un tal Cide Hamete Benengeli como autor y Cervantes lo menciona con total cortesía., reconociendo su labor en la historia.
Pero indudablemente, lo más característico de esta obra es el lenguaje y su principal oposición. El primero, si bien es antiguo, este llena de más realce a la obra. Cabe acotar que se habla tanto el lenguaje culto, representado por Don Quijote, y el vulgar, representado por Sancho Panza.
El segundo, es el encuentro entre dos ideas diferentes y en contraste, que tal vez son característico en las personas. Don Quijote, por su parte, representa lo ideal, lo imaginario, obviamente representado por sus locuras y que él cree real. Sancho Panza representa lo contrario: el materialismo, ese afán en querer siempre los pies en la tierra para que algo no salga mal y querer asegurarse algo para sí mismo. Este dilema se observa en cada nueva aventura e la que se mete Don Quijote.
La primera parte de la obra culmina con la “captura” de Don Quijote por parte de sus amigos. Una joya de la literatura para releer y pensar en nuestras actitudes humanas.
En este primer comentario sobre la primer parte del Quijote, quisiera hacer referencia a algunos aspectos que me agradaron a sobremanera.
La introducción. Es una ironización en cuanto a los gustos refinados, que tanto pululaban en esa época. Cervantes comienza la historia de Don Alonso Quijano, que por tanto leer libros de caballería, no solo había perdido parte de su fortuna, sino el juicio. Esto lo llevará a buscar aventuras por los lugares de España. Comenzará por tener tropiezos, como no tener un buen nombre para él o su caballo, que superará en una semana. Cervantes hace una gran narración de esta parte:
“Fue luego a ver a su rocín, y aunque tenía más cuartos que un real, y más tachas que el caballo de Gonela, que tantum pellis, et ossa fuit, le pareció que ni el Bucéfalo de Alejandro, ni Babieca el del Cid con él se igualaban. Cuatro días se le pasaron en imaginar qué nombre le podría: porque, según se decía él a sí mismo, no era razón que caballo de caballero tan famoso, y tan bueno él por sí, estuviese sin nombre conocido; y así procuraba acomodársele, de manera que declarase quien había sido, antes que fuese de caballero andante, y lo que era entones: pues estaba muy puesto en razón, que mudando su señor estado, mudase él también el nombre; y le cobrase famoso y de estruendo, como convenía a la nueva orden y al nuevo ejercicio que ya profesaba: y así después de muchos nombres que formó, borró y quitó, añadió, deshizo y tornó a hacer en su memoria e imaginación, al fin le vino a llamar ROCINANTE, nombre a su parecer alto, sonoro y significativo de lo que había sido cuando fue rocín, antes de lo que ahora era, que era antes y primero de todos los rocines del mundo. Puesto nombre y tan a su gusto a su caballo, quiso ponérsele a sí mismo, y en este pensamiento, duró otros ocho días, y al cabo se vino a llamar DON QUIJOTE, de donde como queda dicho, tomaron ocasión los autores de esta tan verdadera historia, que sin duda se debía llamar Quijada, y no Quesada como otros quisieron decir. Pero acordándose que el valeroso Amadís, no sólo se había contentado con llamarse Amadís a secas, sino que añadió el nombre de su reino y patria, por hacerla famosa, y se llamó Amadís de Gaula, así quiso, como buen caballero, añadir al suyo el nombre de la suya, y llamarse DON QUIJOTE DE LA MANCHA, con que a su parecer declaraba muy al vivo su linaje y patria, y la honraba con tomar el sobrenombre della.”
De esa manera, en esta primera parte saldrá en dos oportunidades.
En la primera salida se aventura solo y es regresado malherido. Luego, convence a un labrador llamado Sancho Panza para que lo acompañe, ofreciéndole el gobierno de una ínsula o un rico botín. Este, que es ingenuo, le cree y lo acompaña.
En su segunda salida, el caballero va junto con su escudero. Pasarán las más inverosímiles aventuras: se topan con un cuerpo muerto, se pelean con unos cabreros, Don Quijote se enfrenta a los molinos de viento, etc. Un punto a resaltar es el gran genio de Cervantes al introducir pequeñas novelas en paralelo al relato original., que bien podrían desarrollarse por sí solas. Ahí están por ejemplo la novela de la pastora Marcela, la del curioso impertinente y la Historia de Cardenio, que es la más extensa, juntando los sucesos posteriores, de esta primera parte.
Hay que mencionar, y con justicia, la participación de los amigos de Don Quijote: el Cura y el Barbero, quienes harán lo imposible para traerlo de nuevo. Operan de tal modo que consiguen su objetivo, ayudados por las circunstancias.
Otro punto importante es la doble autoría, que por ratos hasta desconcierta sobre el verdadero autor. Se menciona a un tal Cide Hamete Benengeli como autor y Cervantes lo menciona con total cortesía., reconociendo su labor en la historia.
Pero indudablemente, lo más característico de esta obra es el lenguaje y su principal oposición. El primero, si bien es antiguo, este llena de más realce a la obra. Cabe acotar que se habla tanto el lenguaje culto, representado por Don Quijote, y el vulgar, representado por Sancho Panza.
El segundo, es el encuentro entre dos ideas diferentes y en contraste, que tal vez son característico en las personas. Don Quijote, por su parte, representa lo ideal, lo imaginario, obviamente representado por sus locuras y que él cree real. Sancho Panza representa lo contrario: el materialismo, ese afán en querer siempre los pies en la tierra para que algo no salga mal y querer asegurarse algo para sí mismo. Este dilema se observa en cada nueva aventura e la que se mete Don Quijote.
La primera parte de la obra culmina con la “captura” de Don Quijote por parte de sus amigos. Una joya de la literatura para releer y pensar en nuestras actitudes humanas.
Como escribir un artículo científico. Resumen.
Si algún especialista desea escribir un artículo científico, el médico Carlos Reyes Ortiz, nos da un artículo relacionado a escribir.
Este artículo empieza con una introducción, en la cual se hace referencia a que escribir bien, y reconoce que los profesionales en la salud no son asiduos a la escritura, y tampoco en su medio (él es colombiano) hay un estímulo para hacerlo. Por ello, menciona algunas razones para escribir artículos que contribuyan a la salud del paciente y se publiquen oportunamente.
Luego, nos da las razones y motivos para escribir, partiendo de puntos como el placer y el deseo de legar a las generaciones ciertas ideas. Pero para escribir bien, nos dice Reyes Ortiz, se recurre a la práctica constante, tener un ojo crítico, ser curioso y prudente. Luego nos dice que no necesariamente escribir bien signifique publicar algo realmente complejo, sino que sea entendible al público, haciendo hincapié a profesionales como médicos y docentes, quienes indudablemente generarán esa conexión con la otra persona y sus ideas serán bien captadas.
Un artículo científico bien estructurado, podrá por lo menos componerse de estas partes:
• Titulo: Corto y llamativo
• Autores: En el orden que aparecen en el texto.
• Instituciones: Instituciones a las que pertenecen los autores.
• Nota aclaratoria: Dar créditos a los autores previos, si los hay.
• Resumen: Puntos principales del tema.
• Palabras claves: Ayudan a recordar conceptos.
• Introducción: Fundamento del estudio.
• Métodos: Es colocar el tipo de estudio realizado.
• Resultados: Hallazgos mayores.
• Discusión: Es el análisis.
• Referencias: Es lo citado durante desarrollo del texto.
Lo siguiente es en cuanto a la dinámica del artículo. Es saber ordenar el artículo; a que revista la vamos a llevar y sobre todo, quienes nos leerán. Esta dinámica está compuesta de varias etapas:
• Conceptualización: Que es lo que quiere decir el autor y que lenguaje utilizará a su futuro público.
• Organización del material: Se decidirá si hay títulos, subtítulos y gráficas que sustenten lo dicho.
• Composición del material: Es la revisión del material y viendo que puntos se deben agregar, que quitar y sobre todo, la coherencia con la idea principal.
• Publicación: Es enviar el texto a la revista elegida.
Fuente:
http://caribdis.unab.edu.co/pls/portal/docs/PAGE/REVISTAMEDUNAB/NUMEROSANTERIORES/REVISTA412/RECOMENDACIONES%20ESCRIBIR.PDF
Este artículo empieza con una introducción, en la cual se hace referencia a que escribir bien, y reconoce que los profesionales en la salud no son asiduos a la escritura, y tampoco en su medio (él es colombiano) hay un estímulo para hacerlo. Por ello, menciona algunas razones para escribir artículos que contribuyan a la salud del paciente y se publiquen oportunamente.
Luego, nos da las razones y motivos para escribir, partiendo de puntos como el placer y el deseo de legar a las generaciones ciertas ideas. Pero para escribir bien, nos dice Reyes Ortiz, se recurre a la práctica constante, tener un ojo crítico, ser curioso y prudente. Luego nos dice que no necesariamente escribir bien signifique publicar algo realmente complejo, sino que sea entendible al público, haciendo hincapié a profesionales como médicos y docentes, quienes indudablemente generarán esa conexión con la otra persona y sus ideas serán bien captadas.
Un artículo científico bien estructurado, podrá por lo menos componerse de estas partes:
• Titulo: Corto y llamativo
• Autores: En el orden que aparecen en el texto.
• Instituciones: Instituciones a las que pertenecen los autores.
• Nota aclaratoria: Dar créditos a los autores previos, si los hay.
• Resumen: Puntos principales del tema.
• Palabras claves: Ayudan a recordar conceptos.
• Introducción: Fundamento del estudio.
• Métodos: Es colocar el tipo de estudio realizado.
• Resultados: Hallazgos mayores.
• Discusión: Es el análisis.
• Referencias: Es lo citado durante desarrollo del texto.
Lo siguiente es en cuanto a la dinámica del artículo. Es saber ordenar el artículo; a que revista la vamos a llevar y sobre todo, quienes nos leerán. Esta dinámica está compuesta de varias etapas:
• Conceptualización: Que es lo que quiere decir el autor y que lenguaje utilizará a su futuro público.
• Organización del material: Se decidirá si hay títulos, subtítulos y gráficas que sustenten lo dicho.
• Composición del material: Es la revisión del material y viendo que puntos se deben agregar, que quitar y sobre todo, la coherencia con la idea principal.
• Publicación: Es enviar el texto a la revista elegida.
Fuente:
http://caribdis.unab.edu.co/pls/portal/docs/PAGE/REVISTAMEDUNAB/NUMEROSANTERIORES/REVISTA412/RECOMENDACIONES%20ESCRIBIR.PDF
La importancia de leer. Comentario sobre Paulo Freire.
Paulo Freire, en este pequeño escrito nos aclara lo que es la importancia del acto de leer.
Primeramente, nos dice que leer nos solo es decodificar algo escrito, sino que va un antes y después en la realidad misma. Nos da a entender la relación estrecha entre texto y contexto. Dice que en su niñez, captaba la realidad, asignándole significado a los entes de su mundo. Por supuesto, como todo niño, su realidad le asustaba, pero con esa “lectura” hizo que “entendiera”.
Pero esta modo de ver las cosas del pequeño Freire sea la misma de varios niños en nuestra Latinoamérica, pero desgraciadamente, hay pocos maestros como Eunice Vasconcelos, en profundizar esa enseñanza y principalmente pocos padres, que ayuden a desarrollar una educación de calidad para sus hijos. Yendo más allá incluso, no hay adecuadas medidas educativas para la niñez y la juventud en estos estados latinos.
Ya en su juventud y su carrera pedagógica, Freire apostó por la curiosidad dinámica y la búsqueda de significado profundo, en contra de la mecanización y memorización, aún imperantes hoy en día, tanto en los colegios como universidades.
También hace crítica acerca de ese problema de lecturas por montones, que no serán superadas si no hay un adiestramiento básico en lo que es la lectura. Freire nos pone ejemplos ya como profesor, de lo que difícil de leer algunos clásicos, a los cuales releía para entenderlos. Y eso es cierto. A veces no basta con una sola lectura para entender a plenitud lo dicho por el autor, sino es necesaria una nueva lectura para encontrar ese fundamento.
Luego, Freire nos habla de la alfabetización en adultos. Resalta la tarea del alfabetizador, y dice en sus propias palabras, que “la alfabetización es la creación de la expresión escrita de la expresión oral”. Y pone como ejemplos la alfabetización de adultos con palabras de significación en el mundo. Si ponían los ladrillos en un dibujo de albañiles construyendo una casa, se debía pedir a los alfabetizados una búsqueda critica de la cultura, basado en la fuerza transformadora del hombre, posibilitando a los alfabetizados una “lectura” de la “lectura” del mundo, antes que de la palabra. Estas diferencias hacían que los grupos populares, analfabetos, comprenda su verdadera situación.
En conclusión, Freire da a la importancia del acto de leer, una valor crítico, interpretativo y de una “reescritura” de lo leído, para así crear conciencia.
Primeramente, nos dice que leer nos solo es decodificar algo escrito, sino que va un antes y después en la realidad misma. Nos da a entender la relación estrecha entre texto y contexto. Dice que en su niñez, captaba la realidad, asignándole significado a los entes de su mundo. Por supuesto, como todo niño, su realidad le asustaba, pero con esa “lectura” hizo que “entendiera”.
Pero esta modo de ver las cosas del pequeño Freire sea la misma de varios niños en nuestra Latinoamérica, pero desgraciadamente, hay pocos maestros como Eunice Vasconcelos, en profundizar esa enseñanza y principalmente pocos padres, que ayuden a desarrollar una educación de calidad para sus hijos. Yendo más allá incluso, no hay adecuadas medidas educativas para la niñez y la juventud en estos estados latinos.
Ya en su juventud y su carrera pedagógica, Freire apostó por la curiosidad dinámica y la búsqueda de significado profundo, en contra de la mecanización y memorización, aún imperantes hoy en día, tanto en los colegios como universidades.
También hace crítica acerca de ese problema de lecturas por montones, que no serán superadas si no hay un adiestramiento básico en lo que es la lectura. Freire nos pone ejemplos ya como profesor, de lo que difícil de leer algunos clásicos, a los cuales releía para entenderlos. Y eso es cierto. A veces no basta con una sola lectura para entender a plenitud lo dicho por el autor, sino es necesaria una nueva lectura para encontrar ese fundamento.
Luego, Freire nos habla de la alfabetización en adultos. Resalta la tarea del alfabetizador, y dice en sus propias palabras, que “la alfabetización es la creación de la expresión escrita de la expresión oral”. Y pone como ejemplos la alfabetización de adultos con palabras de significación en el mundo. Si ponían los ladrillos en un dibujo de albañiles construyendo una casa, se debía pedir a los alfabetizados una búsqueda critica de la cultura, basado en la fuerza transformadora del hombre, posibilitando a los alfabetizados una “lectura” de la “lectura” del mundo, antes que de la palabra. Estas diferencias hacían que los grupos populares, analfabetos, comprenda su verdadera situación.
En conclusión, Freire da a la importancia del acto de leer, una valor crítico, interpretativo y de una “reescritura” de lo leído, para así crear conciencia.
Reforma Universitaria en el Perú (comentario). Ensayo número IV de Mariátegui.

El IV ensayo del libro “7 ensayos de interpretación de la realidad peruana” nos habla acerca de la reforma universitaria de 1920.
La reforma, como se sabe, es emprendida en la ciudad de Córdoba, en la Facultad de Letras de su universidad y que este movimiento caló hondamente en las reformas universitarias latinoamericanas.
El origen de la reforma en Latinoamérica se atañe a varios factores, como por ejemplo:
La etapa post-bélica que vivió el mundo: En esta etapa de fin de la primera guerra mundial, los países menos desarrollados vieron en las ideas del presidente Wilson, representante de EE.UU. que había ganado la guerra, en una gran influencia en la educación.
El estrecho vínculo entre las clases sociales: La colaboración obrera con los estudiantes, habían dado un nuevo impulso a buscar soluciones diferentes.
La proletarización de la clase media: En las universidades de aquella época, la mayoría de estudiantes pertenecían a la clase media. Su proletarización se da cuando el desarrollo capitalista en un país llega a determinados niveles, como aporta Mariano Hurtado de Mendoza.
Se hizo reformas universitarias, pero no todas tendrían éxito, como ocurrió en Perú. Mariátegui nos describe que en países como México, Chile y Cuba, mostraban sus necesidades de reformas en 2 aspectos muy claros:
La mayor participación del estudiantado en la vida universitaria.
Funcionamiento de las cátedras libres, con profesores competentes en la materia.
En el Perú, se vivía la Reforma más someramente. Antes de la Reforma, profesores como Pedro Gálvez Egúsquiza y Sebastián Lorente habían intentado darle un nuevo aire a la política educacional universitaria. Además, se trataba de cambiar no solo la realidad educativa, sino a todo la estructura económica y superestructura social del país. Sin estos cambios, no se podía operar una reforma total. Era necesaria la presencia de otro Alfredo Lorenzo Palacios para dirigir con éxito la reforma en el Perú.
La asamblea de estudiantes en Cusco, llevado a cabo en 1920, llegó a la conclusión que la pre-reforma no tenía un programa orientado y definido; es más, los estudiantes a nivel nacional estaban desorientados.
El gobierno del entonces presidente Leguía, decidió establecer las leyes 4002 y 4004. La primera otorgaba la tacha de los profesores deficientes, la libre cátedra y dio más poder en las elecciones a los alumnos. Esta ley fue rechazada por la Facultad de medicina. Luego vino la ley más moderada que es la 4004.
Luego de esto, la Reforma ganaba adeptos en los estudiantes, favorecida por la obra de profesores como Pedro Zulen y Borja y García, también ganaba enemigos. Estos formaban parte de la antigua aristocracia criolla, que quería mantenerse en el mando del país a pesar de la deficiente calidad educativa, enseñando bajo los preceptos coloniales la jurisprudencia, sin contar la elitización de la educación a favor de una sola clase, que era la aristocrática, que heredaría el privilegio de dirigir los destinos del país. Estuvieron en contra de la Reforma con dos grandes reacciones, características, escribe Mariátegui, de las oligarquías conservadoras:
La solidaridad recalcitrante con los profesores incompetentes.
Su resistencia a la incorporación de catedráticos no universitarios.
Los años de 1924 a 27, fueron desfavorables a la Reforma. Durante esos años, hubo un movimiento reaccionario y contrario, de parte del gobierno contra el estudiantado, quitando algunos derechos, como la tacha, que se habían ganado. Entonces, el movimiento estudiantil perdió fuerza y quedó allí, estancado. A esto, hay que agregar, como Vasconcelos, la inconstancia de la raza latina, cruel e infame herencia del colonizador español, no preparado como el pionner, para llevar a cabo grandes obras. Y sin contar, por supuesto, la influencia de la economía norteamericana en el país.
Pero excepción aparte se merece la universidad de Cusco. Mariátegui nos refiere que el movimiento estudiantil tuvo una gran participación. Nada tendría de raro, ya que por esas épocas, el centro de la economía, que era agro exportadora y de explotación petrolera se situaba en la parte norte. En esta parte norte, la Reforma cayó en descrédito por acción de la aristocracia local. Pero esto se extendería a nivel nacional; y parece que hasta nuestros días, se sigue cargando estos problemas en la educación universitaria.
La reforma, como se sabe, es emprendida en la ciudad de Córdoba, en la Facultad de Letras de su universidad y que este movimiento caló hondamente en las reformas universitarias latinoamericanas.
El origen de la reforma en Latinoamérica se atañe a varios factores, como por ejemplo:
La etapa post-bélica que vivió el mundo: En esta etapa de fin de la primera guerra mundial, los países menos desarrollados vieron en las ideas del presidente Wilson, representante de EE.UU. que había ganado la guerra, en una gran influencia en la educación.
El estrecho vínculo entre las clases sociales: La colaboración obrera con los estudiantes, habían dado un nuevo impulso a buscar soluciones diferentes.
La proletarización de la clase media: En las universidades de aquella época, la mayoría de estudiantes pertenecían a la clase media. Su proletarización se da cuando el desarrollo capitalista en un país llega a determinados niveles, como aporta Mariano Hurtado de Mendoza.
Se hizo reformas universitarias, pero no todas tendrían éxito, como ocurrió en Perú. Mariátegui nos describe que en países como México, Chile y Cuba, mostraban sus necesidades de reformas en 2 aspectos muy claros:
La mayor participación del estudiantado en la vida universitaria.
Funcionamiento de las cátedras libres, con profesores competentes en la materia.
En el Perú, se vivía la Reforma más someramente. Antes de la Reforma, profesores como Pedro Gálvez Egúsquiza y Sebastián Lorente habían intentado darle un nuevo aire a la política educacional universitaria. Además, se trataba de cambiar no solo la realidad educativa, sino a todo la estructura económica y superestructura social del país. Sin estos cambios, no se podía operar una reforma total. Era necesaria la presencia de otro Alfredo Lorenzo Palacios para dirigir con éxito la reforma en el Perú.
La asamblea de estudiantes en Cusco, llevado a cabo en 1920, llegó a la conclusión que la pre-reforma no tenía un programa orientado y definido; es más, los estudiantes a nivel nacional estaban desorientados.
El gobierno del entonces presidente Leguía, decidió establecer las leyes 4002 y 4004. La primera otorgaba la tacha de los profesores deficientes, la libre cátedra y dio más poder en las elecciones a los alumnos. Esta ley fue rechazada por la Facultad de medicina. Luego vino la ley más moderada que es la 4004.
Luego de esto, la Reforma ganaba adeptos en los estudiantes, favorecida por la obra de profesores como Pedro Zulen y Borja y García, también ganaba enemigos. Estos formaban parte de la antigua aristocracia criolla, que quería mantenerse en el mando del país a pesar de la deficiente calidad educativa, enseñando bajo los preceptos coloniales la jurisprudencia, sin contar la elitización de la educación a favor de una sola clase, que era la aristocrática, que heredaría el privilegio de dirigir los destinos del país. Estuvieron en contra de la Reforma con dos grandes reacciones, características, escribe Mariátegui, de las oligarquías conservadoras:
La solidaridad recalcitrante con los profesores incompetentes.
Su resistencia a la incorporación de catedráticos no universitarios.
Los años de 1924 a 27, fueron desfavorables a la Reforma. Durante esos años, hubo un movimiento reaccionario y contrario, de parte del gobierno contra el estudiantado, quitando algunos derechos, como la tacha, que se habían ganado. Entonces, el movimiento estudiantil perdió fuerza y quedó allí, estancado. A esto, hay que agregar, como Vasconcelos, la inconstancia de la raza latina, cruel e infame herencia del colonizador español, no preparado como el pionner, para llevar a cabo grandes obras. Y sin contar, por supuesto, la influencia de la economía norteamericana en el país.
Pero excepción aparte se merece la universidad de Cusco. Mariátegui nos refiere que el movimiento estudiantil tuvo una gran participación. Nada tendría de raro, ya que por esas épocas, el centro de la economía, que era agro exportadora y de explotación petrolera se situaba en la parte norte. En esta parte norte, la Reforma cayó en descrédito por acción de la aristocracia local. Pero esto se extendería a nivel nacional; y parece que hasta nuestros días, se sigue cargando estos problemas en la educación universitaria.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)