¿Una biblioteca digital? ¿Existirán? Por supuesto existen, están en el internet, en las páginas webs de institutos, universidades, etc. Si nos dejamos llevar por la simple curiosidad y junto con un buen hábito lector, pero con mentalidad libre, se puede encontrar un sinfín de textos, artículos, ensayos, obras que no conocíamos, y que con todo ello podemos ampliar más nuestro campo cultural y saber más.
Actualmente hay una discusión acerca del tema, y es justo de lo que trata el octavo capítulo de este libro. Tener libros en formato digital suena atrayente en varios aspectos, pero esto beneficiaría más a las escuelas carentes de recursos y sin una biblioteca eficiente.
Además, la importancia de tener libros en formato digital pasa por una cuestión ambiental. Es cierto que los libros originales cuestan caro, pero imprimirlos demanda grandes cantidades de materias primas. Podría ser una solución el uso de papel reciclado, pero su uso aún está en ejecución y sería mucho mejor tenerlo en formato digital. Las ventajas varían, por que se tendrían a cualquier hora, lugar, momento, y también, es de forma gratuita en la mayoría de sitios web.
Ahora también se discute el criterio y calidad de los libros, no en el ámbito público, sino en el pedagógico. Hace falta más que una red entre estudiantes y profesores para llegar a este nivel, sin contar los problemas de comprensión que estriba en los propios alumnos y la falta de criterio de selección de libros en el docente.
El texto y los autores resaltan no cometer los errores de la lectura de un libro físico con uno virtual, porque esto es otro nivel, en los que el ser humano se desarrollará. Para resolver el problema del entendimiento expuesto arriba se recurre a formar imágenes con el apoyo de métodos tecnológicos. Es interesante describir y observar el papel del dibujo en la historia, en las épocas en que la mayoría de personas desconocía la lectura y escritura, que servían para lograr una mejor comprensión. Debemos adicionar el ingreso de material multimedia como los CD-ROM, DVD, casetes, videos o fotografías, que crearían un archivo más variado y de mejor aprovechamiento.
Si Jorge Luis Borges viviera, vería que la biblioteca virtual es como aquella biblioteca de Babel que escribió, siendo infinita no solo en libros, sino con los materiales agregados, y que para saber en donde estamos recurramos a ficheros electrónicos. Soñar no cuesta nada, aclarando que ya se empezó a publicar on-line.
"...Si se resucitase un médico del siglo XIX, se sentiría perdido; pero si se resucitase a un profesor de este mismo siglo, todavía podría dar una clase.."
martes, 3 de agosto de 2010
Comentario del séptimo capítulo del libro La educación digital
En las prácticas de los seres humanos hay dos medios diferenciados: un fin determinado y un fin en sí mismo.
Con esta idea se abre el sétimo capítulo de este libro sobre la educación del futuro. A continuación se aclara que el fin es la educación y el medio es la tecnología. La última es constantemente superada en cada instante, haciendo imposible una mantención y un trabajo dedicado con un solo tipo de avance, y todo ello por los fuertes intereses puestos en cada producto nuevo.
Pero a pesar de esto, las universidades han sabido aprovechar este avance. Se han abierto varias redes de educación, entre la universidad y la casa, generando un gran cambio en términos y niveles educativos. En nuestro medio, las universidades poseen estos lugares especializados de conexión, pero por no contar con apoyo económico y/o político, hacen que pierdan su utilidad en detrimento de los alumnos, y lo que es peor, se reduce su campo de acción.
En las siguientes líneas se habla de la producción de software educativos, haciendo que varios técnicos e ingenieros los desarrollaran, pero con una deficiencia en teoría o bien en práctica, haciendo que decayera el nivel productivo. Por ejemplo, en mi entorno educativo, esto es una realidad galopante. No hay un control adecuado en cuanto a la calidad de materiales educativos.
El saber manejar una computadora se convierte así en un recurso avanzado. Y si uno es educador, este tema preocupa aún más. Mientras tanto, las empresas digitalizadas aumentan su personal en vez de disminuirlo. Llama la atención porque esto debería ser a la inversa. El texto nombra a esto como el tecnocentrismo, en la que los avances tecnológicos, los que desarrollan y usan se vuelven burocráticos. Realidad preocupante de este siglo.
A todo esto se suma el consumismo, el cual nos hace perdernos en el océano de los avances tecnológicos. A la par que avanza la tecnología y se quedan obsoletas algunas computadoras, los software tiene este mismo fin, haciendo que se desaproveche su utilidad.
Pero un efecto positivo de esto es el abaratamiento de costos de programas, haciendo que se compren libremente, pero a riesgo de tener un software bueno o malo. Otro pero a esto es el uso y desuso que se hará. Esto no puede ser tratado como un juguete, por ser un medio de educación, es decir, formación de mentes.
La tecnología tiene su pro y su contra; la educación no es ajena a ello. Siempre existen riesgos que vale la pena analizar críticamente.
Con esta idea se abre el sétimo capítulo de este libro sobre la educación del futuro. A continuación se aclara que el fin es la educación y el medio es la tecnología. La última es constantemente superada en cada instante, haciendo imposible una mantención y un trabajo dedicado con un solo tipo de avance, y todo ello por los fuertes intereses puestos en cada producto nuevo.
Pero a pesar de esto, las universidades han sabido aprovechar este avance. Se han abierto varias redes de educación, entre la universidad y la casa, generando un gran cambio en términos y niveles educativos. En nuestro medio, las universidades poseen estos lugares especializados de conexión, pero por no contar con apoyo económico y/o político, hacen que pierdan su utilidad en detrimento de los alumnos, y lo que es peor, se reduce su campo de acción.
En las siguientes líneas se habla de la producción de software educativos, haciendo que varios técnicos e ingenieros los desarrollaran, pero con una deficiencia en teoría o bien en práctica, haciendo que decayera el nivel productivo. Por ejemplo, en mi entorno educativo, esto es una realidad galopante. No hay un control adecuado en cuanto a la calidad de materiales educativos.
El saber manejar una computadora se convierte así en un recurso avanzado. Y si uno es educador, este tema preocupa aún más. Mientras tanto, las empresas digitalizadas aumentan su personal en vez de disminuirlo. Llama la atención porque esto debería ser a la inversa. El texto nombra a esto como el tecnocentrismo, en la que los avances tecnológicos, los que desarrollan y usan se vuelven burocráticos. Realidad preocupante de este siglo.
A todo esto se suma el consumismo, el cual nos hace perdernos en el océano de los avances tecnológicos. A la par que avanza la tecnología y se quedan obsoletas algunas computadoras, los software tiene este mismo fin, haciendo que se desaproveche su utilidad.
Pero un efecto positivo de esto es el abaratamiento de costos de programas, haciendo que se compren libremente, pero a riesgo de tener un software bueno o malo. Otro pero a esto es el uso y desuso que se hará. Esto no puede ser tratado como un juguete, por ser un medio de educación, es decir, formación de mentes.
La tecnología tiene su pro y su contra; la educación no es ajena a ello. Siempre existen riesgos que vale la pena analizar críticamente.
Comentario del sexto capítulo del libro La educación digital
Abriendo este sexto capítulo hay una referencia a los capítulos anteriores en donde se dijo sobre el camino de la educación con la tecnología.
Se presenta a la capacitación (o porque no educación) como lo esencial en la evolución educativa. Aunque sería mejor tomarla para cualquier nivel, porque permite actualizarnos en temas para los cuales se preparó un profesional, y evitar llevar cosas obsoletas. Esto es verdad para un mundo globalizado en que la preparación, dominio de un tema o idioma es vital para insertarse en el mundo laboral más exigente.
Por ello, este libro enfatiza en parangonar una empresa con una escuela digital, ojo, del futuro, en que los muros-y estos dice el texto-se comuniquen con otros muros, pero digitales, en los que las distancias no existan y se interactué en tiempo real y lograr un progreso educativo.
Pero a todo esto, si bien hay un cambio físico, ¿Qué hay de un cambio psicológico en el estudiante o en el profesor? Se traza suponernos casos en los que se eliminan las herramientas tan comunes de uso en las escuelas. Esto no está tan mal, pero podría ser un poco más profunda, apelar a la imaginación.
Un buen punto a esto último, y es para mí un tema importante, es tener una educación crítica. El estudiante promedio acepta las opiniones, y por qué no, injerencias de terceras personas, hacienda que pierda su autonomía de pensamiento y en consecuencia, dejándose llevar.
Para apoyar esta idea, la de tener una postura crítica y autocrítica, se dice que tenemos, tanto alumnos y docentes en conjunto, superar los obstáculos, no solo geográficos o de niveles, sino atrevernos a pasar el muro y apoyarnos en la tecnología. Un punto a tratar en este problema es el condicionamiento de horarios y reglas en la educación presencial. Y todo esto con la idea de la educación única, que a todos se imparte por igual. No debería existir tal cosa por la simple razón de que las personas son diferentes en actitudes y aptitudes.
Otro punto a tratar es como la renovación tecnológica pude incidir en el campo educativo. Sabemos que las maquinas son puestas por empresarios inescrupulosos con el fin de ganar dinero. Comentarios sobran.
Y por último tenemos el dilema en que se encuentran los colegios de educación básica: ¿Cuánto va a costar repotenciar o comprar una nueva máquina? Estos son efectos directos del crecimiento vertiginoso de la tecnología, y si a esto le adicionamos la falta de presupuesto, carencia de personas competentes en el tema, etc. No hace falta ser genio para prever el final. En la educación digital se anuncia la libertad de temas y se ponen nuevos métodos de evaluación, tanto para el alumno como para el docente; se abrirá una nueva forma de hacer investigación, basados en el espíritu de libertad innato en el ser humano.
Se presenta a la capacitación (o porque no educación) como lo esencial en la evolución educativa. Aunque sería mejor tomarla para cualquier nivel, porque permite actualizarnos en temas para los cuales se preparó un profesional, y evitar llevar cosas obsoletas. Esto es verdad para un mundo globalizado en que la preparación, dominio de un tema o idioma es vital para insertarse en el mundo laboral más exigente.
Por ello, este libro enfatiza en parangonar una empresa con una escuela digital, ojo, del futuro, en que los muros-y estos dice el texto-se comuniquen con otros muros, pero digitales, en los que las distancias no existan y se interactué en tiempo real y lograr un progreso educativo.
Pero a todo esto, si bien hay un cambio físico, ¿Qué hay de un cambio psicológico en el estudiante o en el profesor? Se traza suponernos casos en los que se eliminan las herramientas tan comunes de uso en las escuelas. Esto no está tan mal, pero podría ser un poco más profunda, apelar a la imaginación.
Un buen punto a esto último, y es para mí un tema importante, es tener una educación crítica. El estudiante promedio acepta las opiniones, y por qué no, injerencias de terceras personas, hacienda que pierda su autonomía de pensamiento y en consecuencia, dejándose llevar.
Para apoyar esta idea, la de tener una postura crítica y autocrítica, se dice que tenemos, tanto alumnos y docentes en conjunto, superar los obstáculos, no solo geográficos o de niveles, sino atrevernos a pasar el muro y apoyarnos en la tecnología. Un punto a tratar en este problema es el condicionamiento de horarios y reglas en la educación presencial. Y todo esto con la idea de la educación única, que a todos se imparte por igual. No debería existir tal cosa por la simple razón de que las personas son diferentes en actitudes y aptitudes.
Otro punto a tratar es como la renovación tecnológica pude incidir en el campo educativo. Sabemos que las maquinas son puestas por empresarios inescrupulosos con el fin de ganar dinero. Comentarios sobran.
Y por último tenemos el dilema en que se encuentran los colegios de educación básica: ¿Cuánto va a costar repotenciar o comprar una nueva máquina? Estos son efectos directos del crecimiento vertiginoso de la tecnología, y si a esto le adicionamos la falta de presupuesto, carencia de personas competentes en el tema, etc. No hace falta ser genio para prever el final. En la educación digital se anuncia la libertad de temas y se ponen nuevos métodos de evaluación, tanto para el alumno como para el docente; se abrirá una nueva forma de hacer investigación, basados en el espíritu de libertad innato en el ser humano.
Comentario del quinto capítulo del libro La educación digital
En este quinto capítulo, se hace una distinción y comparación a las herramientas útiles educativas, tanto antiguas como nuevas.
Se menciona por ejemplo:
•El pizarrón y la tiza: ¿Quién no ha utilizado estas herramientas de niño? Todo adulto debe reconocerlo. Sin embargo, estas no ha podido ser reemplazadas totalmente, pero se ha logrado un avance más tecnológico con las llamadas “pizarras digitales”, que hoy en día son una realidad.
•El globo terráqueo: Esta esfera, que representa nuestro hogar, junto al planisferio, han sido usados (y se siguen usando) por los maestros para explicarnos. Nos pone-el texto-como sugerencia la inclusión de la computadora con internet en clase para lograr una mejor vista de nuestro planeta. Últimamente hay programas que ofrecen vistas satelitales del planeta de manera gratuita. Esto sería un buen comienzo.
•El pupitre y la tarima: Las escuelas usan los pupitres de manera tradicional. La tarima donde el profesor imparte su lección también. No hay, o son pocas, las escuelas y universidades que formen rondas de trabajo, discusión y debates. Además, se sugiere el uso de computadoras portátiles, que terminarían de redondear la idea de un aula didáctica y agradable.
•Transparencias, proyectores, proyecciones y todo lo que tiene que ver con una exposición: Estas herramientas se usan para lograr un mejor entendimiento a los alumnos y compañeros, permite ver imágenes, textos y diagramas. Aún está en implementación.
Como vemos, si reconocemos todos estos instrumentos dentro de un aula latinoamericana, estamos hablando de un pequeño avance, en lo que a futuro se refiere. En el caso del Perú, esto se vería con más claridad en la capital. ¿Y el resto del país? Allí ni siquiera hay las cosas más tradicionales, salvo una pizarra y tiza, para poder implementar todo esto. Si se quiere llegar a este plan, faltaría mucho más que hacer dentro de los propios países.
Una mejor inversión, un plan de estado bien diseñado y un cambio en la forma de enseñar serían los mejores remedios a este problema.
Se menciona por ejemplo:
•El pizarrón y la tiza: ¿Quién no ha utilizado estas herramientas de niño? Todo adulto debe reconocerlo. Sin embargo, estas no ha podido ser reemplazadas totalmente, pero se ha logrado un avance más tecnológico con las llamadas “pizarras digitales”, que hoy en día son una realidad.
•El globo terráqueo: Esta esfera, que representa nuestro hogar, junto al planisferio, han sido usados (y se siguen usando) por los maestros para explicarnos. Nos pone-el texto-como sugerencia la inclusión de la computadora con internet en clase para lograr una mejor vista de nuestro planeta. Últimamente hay programas que ofrecen vistas satelitales del planeta de manera gratuita. Esto sería un buen comienzo.
•El pupitre y la tarima: Las escuelas usan los pupitres de manera tradicional. La tarima donde el profesor imparte su lección también. No hay, o son pocas, las escuelas y universidades que formen rondas de trabajo, discusión y debates. Además, se sugiere el uso de computadoras portátiles, que terminarían de redondear la idea de un aula didáctica y agradable.
•Transparencias, proyectores, proyecciones y todo lo que tiene que ver con una exposición: Estas herramientas se usan para lograr un mejor entendimiento a los alumnos y compañeros, permite ver imágenes, textos y diagramas. Aún está en implementación.
Como vemos, si reconocemos todos estos instrumentos dentro de un aula latinoamericana, estamos hablando de un pequeño avance, en lo que a futuro se refiere. En el caso del Perú, esto se vería con más claridad en la capital. ¿Y el resto del país? Allí ni siquiera hay las cosas más tradicionales, salvo una pizarra y tiza, para poder implementar todo esto. Si se quiere llegar a este plan, faltaría mucho más que hacer dentro de los propios países.
Una mejor inversión, un plan de estado bien diseñado y un cambio en la forma de enseñar serían los mejores remedios a este problema.
Comentario del cuarto capítulo del libro La educación digital
En este cuarto capítulo, la enseñanza se compara tanto a una gran empresa, en la que se sabe aprovechar los recursos humanos con los que se cuenta, y un buen ejemplo de ello es la educación en plena Revolución Industrial. Se cita el gran parecido y proceso de la educación que se impartió en la época victoriana y la producción obrera.
Los países potencias de otras épocas, como Francia e Inglaterra, han sabido mantener una educación elevada para su pueblo, como compensación a la pérdida de poder. Más no como ocurre con EE.UU. que se encuentra en una gran crisis educativa.
Los autores esbozan la llamada “escuela expandida” entre la escuela, propiamente dicha y el hogar. Antiguamente se usaban herramientas antiguas como la pizarra y la tiza, que no se hallaba con facilidad en las casas; hoy, la escuela ha perdido la categoría de ser la exclusiva en brindar conocimiento. Esto lo puede hacer hasta una maquina, pero un docente preparado, sabe orientar la información. Así que no solo basta con tener la información, sino tener mentes preparadas para hacerla entendible a los demás.
La idea de una educación digital que sugiere esta obra es tentadora, pero no imposible en un mañana más globalizado, llena de apremios en la necesidad del conocer y trasmitir así, a los descendientes, ese bienestar y responsabilidad necesaria para un desarrollo equilibrado y sostenible.
Los países potencias de otras épocas, como Francia e Inglaterra, han sabido mantener una educación elevada para su pueblo, como compensación a la pérdida de poder. Más no como ocurre con EE.UU. que se encuentra en una gran crisis educativa.
Los autores esbozan la llamada “escuela expandida” entre la escuela, propiamente dicha y el hogar. Antiguamente se usaban herramientas antiguas como la pizarra y la tiza, que no se hallaba con facilidad en las casas; hoy, la escuela ha perdido la categoría de ser la exclusiva en brindar conocimiento. Esto lo puede hacer hasta una maquina, pero un docente preparado, sabe orientar la información. Así que no solo basta con tener la información, sino tener mentes preparadas para hacerla entendible a los demás.
La idea de una educación digital que sugiere esta obra es tentadora, pero no imposible en un mañana más globalizado, llena de apremios en la necesidad del conocer y trasmitir así, a los descendientes, ese bienestar y responsabilidad necesaria para un desarrollo equilibrado y sostenible.
Comentario del tercer capítulo del libro La educación digital
Este tercer capítulo del libro de Battro y Denham se inicia con una referencia respecto al hábito, que a decir de los filósofos, es la segunda naturaleza del hombre, hoy dejada de lado, pero importante en otros tiempos.
El hábito se define así: “modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas”, haciendo que el ser humano conozca mediante hábitos. Se pone como principal problema la falta de hábito digital en el campo educativo, a comparación de los videojuegos o la computadora.
Como medida, los autores plantean la formación de este hábito en base a la familiaridad para con las computadoras que tenemos en nuestro medio. Esta posible solución sería aceptada teniendo en cuenta la pululación de cabinas de internet, que hacen más fácil el acceso a internet.
Otro problema es la falta de adaptación de la computadora en el medio educativo. Teniendo en cuenta la (poca) cantidad de computadoras en los colegios nacionales, que están en un aula con llave, se hace un problema cada vez más recurrente en el ámbito educativo. Son escasos los colegios que cuentan con equipos de informática en los salones; las universidades, obviamente. En estas últimas, son pocas las facultades que ofrecen un acceso libre y total de las máquinas a toda hora.
Otro punto a tratar es el gran potencial en el hogar. En el presente hay una gran cantidad de computadoras en los hogares. Como solución se traza la conectividad entre las máquinas docentes como estudiantiles, creando ese efecto del “profesor en casa”. Esto se ha comenzado a aplicar-según los autores-con el uso de internet, y los beneficios son muy provechosos. Pero como se dijo en el anterior artículo, no todos pueden acceder a internet de manera ideal, que sería las 24 horas del día.
Un punto crítico en la lectura es la digitalización de los libros, revistas, periódicos, en formato digital, que permitirá una mejor conservación de los artículos o textos. Un buen ejemplo lo constituyen los documentales, archivos o libros, como este.
Pero para que todo esto sucederá en un determinado período. La asimilación será cuestión de tiempo, en el que los alumnos y docentes se adecuen a este cambio. En el medio latino se requiere más acceso a internet en las casas, no en cabinas, o las mejoras y capacitaciones a los docentes en el medio informático.
Además, se agrega que los maestros deben hacer frente a la enseñanza y aprendizaje de los alumnos, quienes pueden acceder a otro nivel de información, adelantando los temas. Es decir, el profesor enseña y aprende, tal como lo recomendara Freire.
El mañana es un reto. Y este libro lo descubre, llamando tanto a docentes como alumnos a la participación de una nueva enseñanza, basada en la tecnología, logrando el acceso y desarrollo educativo, tan necesario en Latinoamérica.
El hábito se define así: “modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas”, haciendo que el ser humano conozca mediante hábitos. Se pone como principal problema la falta de hábito digital en el campo educativo, a comparación de los videojuegos o la computadora.
Como medida, los autores plantean la formación de este hábito en base a la familiaridad para con las computadoras que tenemos en nuestro medio. Esta posible solución sería aceptada teniendo en cuenta la pululación de cabinas de internet, que hacen más fácil el acceso a internet.
Otro problema es la falta de adaptación de la computadora en el medio educativo. Teniendo en cuenta la (poca) cantidad de computadoras en los colegios nacionales, que están en un aula con llave, se hace un problema cada vez más recurrente en el ámbito educativo. Son escasos los colegios que cuentan con equipos de informática en los salones; las universidades, obviamente. En estas últimas, son pocas las facultades que ofrecen un acceso libre y total de las máquinas a toda hora.
Otro punto a tratar es el gran potencial en el hogar. En el presente hay una gran cantidad de computadoras en los hogares. Como solución se traza la conectividad entre las máquinas docentes como estudiantiles, creando ese efecto del “profesor en casa”. Esto se ha comenzado a aplicar-según los autores-con el uso de internet, y los beneficios son muy provechosos. Pero como se dijo en el anterior artículo, no todos pueden acceder a internet de manera ideal, que sería las 24 horas del día.
Un punto crítico en la lectura es la digitalización de los libros, revistas, periódicos, en formato digital, que permitirá una mejor conservación de los artículos o textos. Un buen ejemplo lo constituyen los documentales, archivos o libros, como este.
Pero para que todo esto sucederá en un determinado período. La asimilación será cuestión de tiempo, en el que los alumnos y docentes se adecuen a este cambio. En el medio latino se requiere más acceso a internet en las casas, no en cabinas, o las mejoras y capacitaciones a los docentes en el medio informático.
Además, se agrega que los maestros deben hacer frente a la enseñanza y aprendizaje de los alumnos, quienes pueden acceder a otro nivel de información, adelantando los temas. Es decir, el profesor enseña y aprende, tal como lo recomendara Freire.
El mañana es un reto. Y este libro lo descubre, llamando tanto a docentes como alumnos a la participación de una nueva enseñanza, basada en la tecnología, logrando el acceso y desarrollo educativo, tan necesario en Latinoamérica.
Comentario del segundo capítulo del libro La educación digital
En el segundo capítulo hay un énfasis puesto en la relación bidireccional entre el aspecto social y la educativa. Pues es una verdad en nuestro contexto la relación directamente proporcional, matemáticamente hablando, entre estos dos aspectos. En el texto se hace referencia a la enseñanza tradicional, que se ha vuelto “reaccionaria”. Esto tendría que ver con-y el texto también lo dice-el marcado desnivel entre transformación y enseñanza.
Luego nos indica eso llamado eficiencia, que está tan de moda en todos los aspectos, tanto en el laboral como en el económico. Hoy en día, esta eficiencia tiene sus propias restricciones por la falta de educación de la persona misma. La educación del tercer milenio entrará con muchas deficiencias, siempre y cuando no se incorpore la educación al ámbito de la tecnología.
Se discute mucho acerca de la eficiencia de un curso de educación a distancia, tan mentado en nuestro país, como solución a la poca accesibilidad a la educación de los lugares más alejados de la capital, centro del movimiento económico y educativo.
Los autores del texto nos señalan que esta educación, que se mantenga aislada, desaparecerá como producto de la necesidad de la sociedad, y que mejor ejemplo que las grandes empresas que saben adaptarse a los constantes cambios, y como resultado, serán espacios de educación permanentes.
Se habla también de un plan de estado, en que este liberalice la educación y esta encuentre su rumbo propio, haciendo que se genere una “demanda de educación”, que ingresará a todos los países, dándose cuenta los países que no lo hicieron que su educación está quedando en un atraso inexorable.
Se creará una red mundial de educación, en la que se busquen quienes satisfagan mejor las condiciones de los alumnos, no solo en enseñanza, horarios, sino también en hacer más irradiada. Como corolario a todo esto, se impondrá una enseñanza libre, pasando por encima de las convenciones sociales.
Nos aseguran que estos no son utópicos sueños, sino una realidad latente, que poco a poco va tomando forma. Si es de esa manera, entonces la revolución educativa, apoyada en la tecnología, se consolidará más ahora y en el futuro.
Luego nos indica eso llamado eficiencia, que está tan de moda en todos los aspectos, tanto en el laboral como en el económico. Hoy en día, esta eficiencia tiene sus propias restricciones por la falta de educación de la persona misma. La educación del tercer milenio entrará con muchas deficiencias, siempre y cuando no se incorpore la educación al ámbito de la tecnología.
Se discute mucho acerca de la eficiencia de un curso de educación a distancia, tan mentado en nuestro país, como solución a la poca accesibilidad a la educación de los lugares más alejados de la capital, centro del movimiento económico y educativo.
Los autores del texto nos señalan que esta educación, que se mantenga aislada, desaparecerá como producto de la necesidad de la sociedad, y que mejor ejemplo que las grandes empresas que saben adaptarse a los constantes cambios, y como resultado, serán espacios de educación permanentes.
Se habla también de un plan de estado, en que este liberalice la educación y esta encuentre su rumbo propio, haciendo que se genere una “demanda de educación”, que ingresará a todos los países, dándose cuenta los países que no lo hicieron que su educación está quedando en un atraso inexorable.
Se creará una red mundial de educación, en la que se busquen quienes satisfagan mejor las condiciones de los alumnos, no solo en enseñanza, horarios, sino también en hacer más irradiada. Como corolario a todo esto, se impondrá una enseñanza libre, pasando por encima de las convenciones sociales.
Nos aseguran que estos no son utópicos sueños, sino una realidad latente, que poco a poco va tomando forma. Si es de esa manera, entonces la revolución educativa, apoyada en la tecnología, se consolidará más ahora y en el futuro.
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